La iglesia en el Oriente Boliviano experimenta aun los frutos de una evangelización que llegó al corazón de nuestra cultura. Sin complejo reconocemos agradecido la entrega, el valor y la clarividencia de aquellos apóstoles que lo dieron todo para que la liberación del evangelio no sea solo un enunciado. Ahí esta Moxos y Chiquitos como testigos del Dios de la Vida. Son pueblos llenos de esperanzas que no se conforman con ser considerados como simple objetos de turismo.